Archivo de Etiquetas:objetivo

Madrid – Motívate y actúa – para emprendedores, trabajadores, empresarios con ánimo de mejorar

     Soy de la opinión de que todos intuimos las cosas que nos gustan, sólo que no siempre somos conscientes de ello. Y mucho menos nos paramos a ver si estamos alineados para conseguir eso que queremos.

     Cada cual tenemos nuestros anhelos, por ejemplo: me podría a lo mejor gustar tener un cuerpo atlético, dirigir una empresa de éxito, realizar una expedición de alta montaña, llevar una vida sana, etc. Sin embargo, y muy lejos de lo que la lógica y la realidad nos demuestran, no hacemos absolutamente nada para conseguir estas metas. De hecho, solemos llevar a cabo acciones que echan por tierra dichos logros.

     Como se suele afirmar “De lo dicho a lo hecho, hay un largo trecho”. Y es que conseguir nuestros objetivos deseados tienen que darse dos circunstancias.

La motivación y tener claras nuestras metas es fundamental para conseguir nuestros objetivos.

La motivación y tener claras nuestras metas es fundamental para conseguir nuestros objetivos.

1. Nuestra meta debe estar alineada con nuestros principios.

     Puedes obligar a tu hijo a que estudie una carrera universitaria que no le gusta y en el “mejor” de los casos terminarla e incluso llegar a trabajar de algo relacionado con lo que cursó. Sin embargo, será la persona más infeliz del mundo. Porque para nada ese objetivo estaba entre sus anhelos e inquietudes, ni defendía principios o valores grabados en su persona desde que era un niño.

2. Para conseguir una meta hay que actuar hacia su consecución.

     Por razonable que parezca nos pasamos la vida postergando, procrastinando, aplazando las cosas que realmente nos conducirían a nuestra realización personal, y dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a realizar acciones muchas veces mecánicas, rutinarias y totalmente irrelevantes para culminación de nuestras metas más deseadas.

¿Quieres ser feliz? Motívate y actúa.

     Deshazte de todo lo que no necesitas, de todo lo que no te aporta nada útil. Márcate una meta. Si es una meta con un camino muy largo hasta su consecución mejor fija varias etapas más cortas hasta su culminación. Cada pequeña etapa es un pequeño reto, una pequeña batalla.

     ¿Quieres tener un cuerpo atlético? Planifica una rutina deportiva cada día y analiza el avance regularmente. ¿Quieres dirigir una empresa con éxito? Si sabes lo que hace falta, hazlo. Si no, asesórate y busca apoyos que te ayuden, ábrete a nuevas ideas, pruébalas en la medida de lo posible, equivócate, rectifica, aprende y avanza. ¿Quieres llegar a la cima de una montaña? Si sólo no sabrías, busca guías o profesionales que te acompañen. Ahora bien, si te planteas realmente conseguirlo prepárate física y mentalmente para lograrlo. ¿Quieres llevar una vida sana? Deja de comer comida basura, haz regularmente deportes que te gusten y te motiven, come sano.

     Como ya dije anteriormente, todos sabemos a grandes rasgos lo que nos ayuda a conseguir nuestros objetivos. Unos retos son más exigentes que otros y lo que está claro es que para conseguir una meta hay que estar dispuesto a sacrificarse un poco. ¿Cuándo fue la última vez que luchaste por conseguir algo? ¿No sería más reconfortante y motivador trabajar cada día por lo que anhelas, que buscar excusas y vivir resignado o frustrado por no conseguir nunca lo que siempre quisiste? Si has leído este artículo hasta el final ya has dado el primer paso.

Madrid y alrededores – ¿Eres genuino o te dejas llevar? – para personas con talento, gente con visión, gente con ideas geniales

     A lo largo de la historia nos topamos con nombres de personas que, de alguna manera, han contribuido con aportaciones más avanzadas al tiempo en el que les toca vivir.

     Podríamos pensar que sólo es dado en grandes genios la realización de grandes obras, como Albert Einstein, Wolfgang Amadeus Mozart o Leonardo Da Vinci. O tal vez que la mayoría de los genios sólo pueden destacar en campos de índole artística, como Pablo Picasso, Salvador Dalí, o Antonio Gaudí.

     Pero lo cierto es que podemos encontrar estos destellos de gente genial en otras disciplinas. Así podemos mencionar a Joseph Wilson Swan como el inventor de la primera lámpara incandescente, o a Henry Ford como el creador de la primera línea de ensamblaje de producción en serie.

A lo largo de la historia contamos con innumerables ejemplos de personalidades que destacaron en alguna disciplina.

A lo largo de la historia contamos con innumerables ejemplos de personalidades que destacaron en alguna disciplina.

     Entonces, es cuando nos sobrevienen a la mente algunos nombres que destacan en el terreno de los negocios empresariales, y es aquí cuando empezamos a matizar ¿se trata de genios o de personas con talento para una disciplina como son los negocios? Bill Gates (fundador de Microsoft) era un genio de los negocios, tenía talento empresarial o un tipo con una sorprendente visión estratégica.

     Pongamos como ejemplo ahora a Steve Jobs. En los años 80 desarrolló el primer ordenador personal con interfaz gráfica y la posibilidad de interactuar con un ratón en vez de a través de una línea de comando. En la década de los 90 transformó la industria de la animación cinematográfica con el lanzamiento de Toy Story. Sospecho que destacar en dos décadas no puede ser fruto de la casualidad; tal vez es cuestión de tener claros una misión, visión y objetivo.

     Pero, si es sólo cosa de tener claros estos principios y que nos acompañe un poco la fortuna… ¿no deberíamos apostar cada día por el desarrollo de nuestras habilidades si quisiéramos que el día menos pensado nuestra genuinidad destacara con alguna genialidad sobre el resto de los mortales? ¿No será crucial mantener esa actitud motivada y constante?