Archivos Mensuales: abril 2016

Madrid y aledaños – Emprender sí, ¿pero cómo? (II) – para personas con visión empresarial, gente con motivación e ideas

   En respuesta a la primera parte de este artículo se comentaba que “se da por hecho que si no logras un trabajo por cuenta ajena debes emprender, sobre todo en una coyuntura en la que cada vez se externaliza más trabajo”.

   Y bien es cierto que la mayoría de las empresas han buscado como solución (esperamos que provisional) recurrir a la “contratación” de personal en régimen de prácticas, convenios formativos y becarios, o incluso prácticas formativas no laborales. A nadie se le escapará que no es más que una medida paliativa low cost. Lógicamente ponen el objetivo en la captación de personal joven con apenas experiencia (imprescindible para concederle un salario austero) o personal con buena base formativa pero que ni de lejos cumpla todos los requisitos necesarios para el puesto ofertado (para poder justificar una baja remuneración).

   La externalización es un paso más adelante (o tal vez hacia atrás) en el proceso de búsqueda de alternativas de bajo coste. ¿Para qué pagar la contribución a la Seguridad Social y todos los derechos que tendría como trabajador por cuenta ajena? Mejor buscan un trabajador freelance o un autónomo que se pague sus contribuciones al RETA y demás: dinero y derechos que se ahorra la empresa.

   En cualquier caso, si no estamos dispuestos a trabajar duro a cambio de un salario descompensado, no nos queda más remedio que buscar el camino del trabajo por cuenta propia, para acabar jugando el rol que nos toca en este “baile de marionetas”.

Nuestra motivación es clave para conseguir nuestros objetivos.

Nuestra motivación es clave para conseguir nuestros objetivos.

Si has tenido que cerrar el negocio que montaste

   También se comentó que no se valoraba e incluso se penalizaba el hecho de haber iniciado una empresa que finalmente no se mantiene y ha de cerrar.

   Mucho habría que hablar de este hilo ya que, por un lado está el estigma que supone cerrar un negocio por las connotaciones que en nuestra cultura se le atribuye y que tachan de fracaso tal gestión. En la cultura japonesa o estadounidense se valora de manera muy positiva haber tenido la oportunidad de intentarlo y equivocarse, incluso varias veces. Entienden que una persona que lo intenta, fracasa, busca alternativas, persevera hasta conseguirlo y aprende es una persona muy valiosa, con gran expertise. Porque una persona que alcanzó una meta sin errores pudiera haberse debido a la casualidad o la suerte. En cambio, una persona que ha luchado y superado obstáculos adquiere mucha más experiencia en su camino a la meta, está preparada para asumir errores y superarlos.

   Por otro lado, si tratas de iniciar nuevamente otro negocio, ya no cuentas con ciertos privilegios fiscales con los que contabas (si es que cumplías los requisitos) la primera vez que trataste de iniciar tu negocio. Así, de esta manera, te están dando un portazo (que no un espaldarazo) para que te quede bien claro lo que apuestan por tus ideas de negocio.

¿Con qué armas contamos para luchar en nuestra batalla diaria?

   Habrá quien piense que la motivación, la actitud, la proactividad, la creatividad y la resiliencia son cualidades abstractas y de poco peso para batirse con el panorama empresarial actual.

   Sin embargo, cuando ya no te queda nada más que perder y estás en situación crítica (o desesperada) tomas conciencia de que son tus mejores aliados, que los tenemos “de serie”, que realmente no estamos acostumbrados a recurrir a ellos y eso, da miedo. Pero es entonces cuando tomamos conciencia de su valor.

   Con tu motivación vas a hacer lo que esté en tu mano cueste lo que cueste, pones en juego todas las cualidades y conocimientos con tal de encontrar alternativas y oportunidades. Si fallas en el intento no pierdes el tiempo lamentándote, aprendes de los errores y buscas nuevas oportunidades.

   Si eres proactivo/a te anticipas a las condiciones que se te van a presentar. Lógicamente no podemos preverlo todo pero ya sabemos que errar es humano. Como se suele decir, el problema no es tropezar con una piedra, sino encariñarse de ella.

   La creatividad nos permite ver las cosas desde otro punto de vista más elevado, hasta el punto de plantearnos elementos clave que pueden marcar la diferencia. Conozco asesores de imagen que aconsejaban que tipo de vestimenta era el adecuado para una entrevista de trabajo. Y digo yo ¿no se supone que de lo que se trata es de ser genuinos y marcar la diferencia de una manera disruptiva? ¡Cómo vamos a ofrecer algo nuevo y fresco si no nos distinguimos del resto!

   Gracias a la resiliencia vamos a conseguir resistir la negativa a nuestros continuos intentos. No debemos olvidar que el proceso de encontrar tu trabajo ideal ya es en sí un trabajo, ya sea por cuenta propia o ajena.

   Ojalá mis palabras encuentren eco en tus pensamientos. Yo mismo tuve que decidir emprender por mi cuenta; no es un camino fácil pero merece la pena ponerse a prueba, con tal que afloren todas las capacidades y habilidades que posees (y que a veces ni pensábamos que teníamos).

Madrid y aledaños – Emprender sí, ¿pero cómo? – para personas con visión empresarial, gente con motivación e ideas

   En la actualidad es muy frecuente plantearse emprender algo, montar un negocio, reinventarse… pero tanto se ha escrito sobre este asunto que se han dado por aceptadas algunas ideas erróneas e invalidantes. Y lo cierto es que existen muchas personas que, ya sea por vocación o por necesidad vital, se han planteado esta vía como solución a su situación actual.

   Algunas preconcepciones como la influencia de nuestra edad, de nuestra previa formación, nuestra experiencia en los negocios, o nuestra escasa solvencia económica, son algunos ejemplos de excusas que nos solemos fijar para no enfrentarnos al reto de iniciar una idea de negocio; lo cierto es que no dejan de ser sino prejuicios que no nos dejan progresar ni mejorar nuestra situación actual.

¿Emprender depende de la edad?

   Es cierto que la edad puede suponer para muchos una traba a la hora de emprender, sobre todo desde el punto de vista de las subvenciones previstas para aquellos que desearían iniciar un negocio. Lógicamente en el panorama empresarial actual no se está teniendo en cuenta a un gran sector poblacional de personas de mediana edad que actualmente están desempleadas.

Es crucial a la hora de emprender un negocio tener muy claro cuáles son las claves del juego.

Es crucial a la hora de emprender un negocio tener muy claro cuáles son las “claves del juego”.

   La realidad, salvo contadas excepciones, apunta a la concesión de algunas subvenciones y ayudas a los más jóvenes (hasta 25 años de edad), muchas veces con proyectos dirigidos a las TIC, y preferiblemente a las chicas, eso sí, que cumplan una serie de requisitos.

   Independientemente de la dotación de la ayuda, de si realmente se puede hablar de beneficio fiscal o simplemente de préstamos con devolución a un bajo interés, lo que más influye es el apartado económico es contar con los fondos suficientes como para arrancar tu startup y poder mantenerla al menos durante los primeros seis meses (sino un año) en previsión de que pueda crecer con el suficiente ritmo como para alcanzar el punto de generar beneficios dentro de ese tiempo de supervivencia.

   En este punto conviene señalar que tan importante es buscar los fondos, préstamos, crowdfunding o lending, como no embarcarse en más de lo que podamos remontar. Para ello ayuda bastante realizar un Plan de Negocio y un lienzo del modelo de negocio (Business Model Canvas). Tengamos en cuenta que, como en cualquier proyecto, los costos y el tiempo pueden (y suelen) sufrir variaciones que hacen que se dilate (como término medio) un 21% más de lo previsto, y para eso habiendo hecho bien los deberes previos.

   En cualquier caso, si para nada se te pasa por la cabeza tener que recurrir a ningún tipo de subvención, la edad no es algo que te limite.

Tengo una buena idea de negocio ¿basta con eso?

   Por desgracia, el mercado está lleno de visionarios que se arriesgaron por una idea de valor, simplemente porque su producto o servicio sencillamente no era adecuado para los potenciales clientes que esperaba, porque era demasiado avanzado, por falta de marketing, falta de fondos para avanzar, etc.

   Conviene hacer un estudio previo de viabilidad, no sólo a nivel económico, sino a nivel de adecuación a los requerimientos y necesidades de nuestros clientes. En este sentido al menos habría que realizar un focus group bien dirigido o incluso un detallado estudio de mercado si se quiere afinar más.

¿Qué es lo que no puede faltar a la hora de emprender mi negocio?

   No hay una fórmula magistral que garantice el éxito en el lanzamiento de un negocio, sobre todo dada la variabilidad y rapidez con la que cambia el mercado y las necesidades del público. Lo que sí es cierto que influye de manera determinante son una serie de cualidades que permiten no sólo iniciarlo con éxito, sino también mantenerlo ante los imprevistos e incluso crecer de manera sostenible en el tiempo. Algunas de esas cualidades son: la motivación, la actitud, la proactividad, la creatividad y la resiliencia.

   Desglosaré próximamente los detalles de estas cualidades, de qué manera afectan tanto al desarrollo de nuestro negocio como a nuestra vida, y qué soluciones de mejora existen con este planteamiento.

Madrid y alrededores – ¿Eres genuino o te dejas llevar? – para personas con talento, gente con visión, gente con ideas geniales

     A lo largo de la historia nos topamos con nombres de personas que, de alguna manera, han contribuido con aportaciones más avanzadas al tiempo en el que les toca vivir.

     Podríamos pensar que sólo es dado en grandes genios la realización de grandes obras, como Albert Einstein, Wolfgang Amadeus Mozart o Leonardo Da Vinci. O tal vez que la mayoría de los genios sólo pueden destacar en campos de índole artística, como Pablo Picasso, Salvador Dalí, o Antonio Gaudí.

     Pero lo cierto es que podemos encontrar estos destellos de gente genial en otras disciplinas. Así podemos mencionar a Joseph Wilson Swan como el inventor de la primera lámpara incandescente, o a Henry Ford como el creador de la primera línea de ensamblaje de producción en serie.

A lo largo de la historia contamos con innumerables ejemplos de personalidades que destacaron en alguna disciplina.

A lo largo de la historia contamos con innumerables ejemplos de personalidades que destacaron en alguna disciplina.

     Entonces, es cuando nos sobrevienen a la mente algunos nombres que destacan en el terreno de los negocios empresariales, y es aquí cuando empezamos a matizar ¿se trata de genios o de personas con talento para una disciplina como son los negocios? Bill Gates (fundador de Microsoft) era un genio de los negocios, tenía talento empresarial o un tipo con una sorprendente visión estratégica.

     Pongamos como ejemplo ahora a Steve Jobs. En los años 80 desarrolló el primer ordenador personal con interfaz gráfica y la posibilidad de interactuar con un ratón en vez de a través de una línea de comando. En la década de los 90 transformó la industria de la animación cinematográfica con el lanzamiento de Toy Story. Sospecho que destacar en dos décadas no puede ser fruto de la casualidad; tal vez es cuestión de tener claros una misión, visión y objetivo.

     Pero, si es sólo cosa de tener claros estos principios y que nos acompañe un poco la fortuna… ¿no deberíamos apostar cada día por el desarrollo de nuestras habilidades si quisiéramos que el día menos pensado nuestra genuinidad destacara con alguna genialidad sobre el resto de los mortales? ¿No será crucial mantener esa actitud motivada y constante?

Madrid y alrededores – Días buenos, días malos – para todos los públicos, luchadores, incansables, sufridores

Un marco variable

     Hay días mejores unos que otros, eso es indudable. La cuestión es que a todos nos gustaría que siempre fueran lo mejor posible y la cuestión es que mantener el nivel 100% elevado suena utópico. Pero ¿se trata realmente de una cuestión de resultados o depende más bien de nuestra percepción? En cualquier caso, lo que es seguro es que se trata de una apreciación subjetiva, ya sea sujeta a criterios externos a nosotros o bien a criterios propios que nos impongamos.

     Dado que está sujeto a una apreciación, parece buena idea de todos modos tratar de mantener una actitud motivada, una tendencia positiva, una manera optimista de ver las cosas. La buena noticia es que depende de nuestra voluntad el hecho de querer ver las cosas desde un punto de vista que nos enriquezca y anime o que nos empobrezca y deprima. Podemos apreciar fácilmente este fenómeno en personas que parecen irradiar energía positiva mientras que otras, por el contrario, parece que se levantaran con el pie izquierdo.

Hay días en los que nos paramos a pensar y hacemos balance tanto de aciertos como de fallos.

Hay días en los que nos paramos a pensar y hacemos balance tanto de aciertos como de fallos.

     Resulta importante no olvidar que la autoestima no debería fluctuar según sea el desempeño de nuestro día. Un día puedo tener un día muy productivo y otro sentir que no he avanzado nada, y no por ello significa que las cosas estén bien ni mal, ni que “esté fastidiando las cosas”.

     Por otro lado, tenemos una fuerte predisposición humana a catalogar las situaciones en “buenas o malas” según la visión que tengamos de ellas según sirvan a nuestros intereses y fines humanos.

Una solución es lo que quiero

     La postura que parece más razonable es mantener una actitud reflexiva y proactiva. Si tienes la percepción de que tus días son todos iguales de insípidos es muy probable que necesites dar un giro a tu vida, plantearte nuevas metas y estar dispuesto a cambiar, atreverte con cosas diferentes.

     Nuestra mente puede ser un arma de doble filo: “La mente es un excelente sirviente pero un pésimo amo”, todo depende de cómo la utilicemos. Por eso siempre recomendaré los hábitos saludables tanto en lo relativo al cuerpo como a la mente.

     Espero por lo menos que hayas disfrutado leyendo este pequeño artículo y haberte hecho reflexionar. Por cierto, ¿has analizado tu día de hoy? Pienso que si realmente te ha hecho reflexionar lo suficiente podrás responder a la pregunta de ¿qué hace falta para que mañana sea un gran día?